sábado, 25 de febrero de 2017

Posverdad y manipulación

Mires, escuches o leas, donde quieras, encuentras por doquier cierto términos puestos de moda, empleados gratuitamente y, habitualmente, utilizados como armas arrojadiza contra el rival político. Es el caso de la palabra 'populismo', cuyo origen parece estar en el éxito de ciertas fuerzas políticas electoralistas de nuevo cuño. Los que acusan al rival de 'populista' o, por ejemplo, de 'demagogo', de manera hipócrita obvian que la democracia representativa se basa, sencillamente, en esos subterfugios. La 'demagogia', es decir, la seducción de las masas (con evidentes mentiras en muchos casos) y el 'populismo', es decir, el arrogarse la voluntad y los deseos del 'pueblo' (otra abstracción sin contenido), lo emplean unos y otros a ambos lados del espectro político. Ahora, nos llega, de manera irritante, el vocablo 'posverdad'. ¿Somos capaces de otorgar contenido al lenguaje? Consecuentemente, ¿podemos analizar la realidad de manera razonablemente objetiva para no ser manipulados? Veamos, sin ser demasiado pesimistas y aportando alternativas.

lunes, 20 de febrero de 2017

Todo por hacer a nivel social y humano

Como afirma Rudolf Rocker, en su gran obra Nacionalismo y cultura, creo que puede decirse que la "voluntad de poder" es un factor poderoso a la hora de analizar las influencias políticas en la Historia de las sociedades humanas. Frente a la rigidez de Marx, que aseguró que era el factor económico el determinante en los acontecimientos políticos y sociales, se puede decir que es una visión demasiado rígida y unilateral, aun teniendo en cuenta su importancia. Hay quien equiparó el "materialismo económico" con los grandes descubrimientos científicos y consideró que esa interpretación de la Historia, según la cual todo acontecimiento histórico es una consecuencia forzosa de un proceso económico naturalmente necesario, llevaba al socialismo a convertirse en una ciencia. Es una teoría, por supuesto errónea a mi modo de ver y creo que también observando la historia de manera rigurosa, que pretende equiparar las causas de los acontecimientos sociales a las causas de los fenómenos físicos (donde imperan las estrictas leyes de causa/efecto, sin cabida para ninguna casualidad ni arbitrariedad). Marx y otras cabezas pensantes llegaron a considerar que, observada la inmutabilidad del proceso cósmico y físico, los acontecimientos sociales están sometidos a las mismas necesidades férreas del proceso natural y que, por tanto, se pueden calcular e interpretar igualmente por métodos científicos.

martes, 14 de febrero de 2017

El principio de la autoridad legitimado en el idealismo metafísico

Es conocido que Bakunin es uno de los pensadores protoanarquistas más conocidos y, tal vez, el más carismático. Pero, más allá de su veneración (excesiva, a veces) por ser uno de los principales representantes de la historia del anarquismo, es interesante preguntarse si este hombre es un pensador primordial para el pensamiento contemporáneo. Yo creo que sí, y es importante revisar su obra (bastante caótica, todo hay que decirlo, comprensible en una agitada y apasionantes vida llena de conspiraciones) y disfrutar de ella desprendido de prejuicios (positivos o negativos). Demasiado conocida es también su ruptura con Marx, pero también inestimable su juicio avant la lettre respecto al socialismo de Estado o autoritario (la expresión de Bakunin sobre ese "comunismo de cuartel" en que iba a desembocar el marxismo se convirtió en una triste realidad).

lunes, 6 de febrero de 2017

El lugar de Dios en la historia del pensamiento

Si queremos combatir de verdad nuestros prejuicios, a la hora de abordar la cuestión desde una perspectiva atea y liberadora, hay que comprender en primer lugar que el concepto de Dios ha estado presente en, prácticamente, toda la historia de la filosofía. Lo que quiero decir también, nos guste o no, es que que nuestra manera de pensar es heredera de la tradición judeo-cristiana. Seguramente, tenemos más de ella que de las antigua filosofía griega. Insisto, nos guste o no, es necesaria asumir esto precisamente en aras de la libertad de pensamiento. Por lo tanto, hay que preguntarse en primer lugar por qué aparece Dios con tanta frecuencia en el pensamiento, especialmente en la modernidad a partir de Descartes. La respuesta a esta cuestión no puede reducirse a un nivel personal, ya que muchos filósofos, en cuyo pensamiento aparece Dios, no eran personas religiosas o, incluso, declaraban abiertamente su agnosticismo o ateísmo. Descartes, pensador claro y brillante, puede ser una buena elección para tratar de explicar esta cuestión, ya que es el iniciador de la la época moderna en la filosofía. El autor de El discurso del método, iniciador también de la filosofía de la subjetividad y pensador barroco, comienza con la duda, muy acorde con el escepticismo filosófico imperante en el contexto histórico que le tocó vivir. Al hablar de "duda" lo que se quiere plantear es que ante el más mínimo planteamiento que ponga en cuestion la verdad, que no parezca absolutamente verdadero, se considerará entonces falso y se eliminará.