miércoles, 28 de septiembre de 2016

Reflexiones (sencillas y asequibles) sobre la creencia en Dios

Hay algo que tenemos que admitir, y creemos que no admite más lecturas, y es que el ateísmo, nuestro ateísmo, nació en principio como negación u oposición de la creencia teísta. Si lo que era en principio un escepticismo o cuestionamiento, se convierte después en una superación en beneficio de un mundo mejor (y mejorable), es lo más importante del asunto, a nuestro modo de ver las cosas. Son muchos los argumentos contra la creencia de una entidad sobrenatural todopoderosa, pero simplificados puede ser el hecho de colocar todos los asuntos que afectan a los seres humanos en un plano terrenal (natural, humano); es decir, colocar la responsabilidad por entero en nosotros, que no es otra cosa que la posibilidad de ser libres. Algo consustancial a la creencia en Dios es la existencia de salvadores, que suelen ser muy terrenales, por lo que es exigible esa responsabilidad y esa libertad. Procurar que la gente, una tendencia que hasta ahora ha sido muy humana, no corra a hacer llamamientos a salvadores.

viernes, 23 de septiembre de 2016

Lipton y su biología de la creencia

Bruce H. Lipton, una de cuyas obras más conocidas es La biología de la creencia, es un controvertido opositor a la tesis darwinista y el reduccionismo genético, y considera que es el medio el auténtico motor de la vida. Algunas de las teorías de este hombre son muy atractivas, e incluso pueden encomiables si de verdad queremos dar un sentido amplio a la libertad: no existe determinismo biológico alguno, sino un condicionamiento por parte del entorno y de nuestras "creencias" (vamos a llamarlo "determinismo cultural"), por lo que los seres humanos poseemos la capacidad de moldear nuestro futuro; el auténtico motor de la evolución es la cooperación y no la competencia entre los organismos más fuertes. En este último aspecto, hay que recordar la obra de PiotrKropotkin, aunque hay que decir que su teoría del "apoyo mutuo", como uno de los principales motores evolutivos en la especie, no se opone necesariamente a la de Darwin, sino que resulta complementaria. Sin embargo, hay otros aspectos que pueden resultar dudosos, ya que Lipton no habla solo de un ambiente físico, sino de los condicionantes de un entorno "energético" (no hace falta recordar que la palabra "energía" es de una polisemia a veces irritante); por otra parte, sostiene que la personalidad y la salud quedan conformados en el vientre de la madre (es la importancia vital de la actitud de los padres, la supuestamente determinante) y en los primeros años de la niñez (hasta los seis años, el sujeto sería altamente sugestionable y totalmente abierto al aprendizaje, así como con una capacidad muy grande para almacenar información).

sábado, 17 de septiembre de 2016

Sueños lúcidos

Por mucho que se despotrique contra la mística de la religión y contra la pseudociencia de las terapias alternativas, no sé como diablos ocurre, que uno acaba dando de bruces con todo ello. Esa vez, no me pregunten ustedes por qué, me encontraba súbitamente rodeado de individuos cuyas palabras y actitud me producían, como no podía ser de otro modo, cierto déjà vu. La terminología, con algunas variantes, era la habitual en estos casos, algo relacionado con las "vibraciones" y constantes alusiones a la "energía", atribuyéndola de manera pertinaz cualidades morales y contradiciendo, así alegremente, las más elementales enseñanzas científicas. Lo que aportaba algo de originalidad, y tampoco demasiado no nos vayamos a engañar, a los postulados de aquellos seres extrañamente vaporosos es que no paraban de repetir a modo de mantra el epíteto "cuántico". También, una mención embelasada al poder del subconsciente y a lo maravilloso del universo onírico.

viernes, 9 de septiembre de 2016

El humanismo y su plena interpretación libertaria

Recuperamos algunas reflexiones sobre un concepto de interpretación múltiple, y tantas veces denostado por ello, el humanismo; desde una óptica libertaria, solo podemos entenderlo como la búsqueda de la emancipación en todos los ámbitos de actividad humana.

Muchas veces, hay que insistir en las múltiples interpretaciones de según qué términos o, mejor dicho, en la interpretación o apropiación continua que se lleva a cabo de los mismos por parte de ideas y movimientos políticos y religiosos. El caso más evidente es el de la palabra “democracia”, a la que hay que añadir cierto epíteto para aclarar el asunto; la mayor parte de las veces, ese calificativo ocultará la dominación oligárquica ("liberal", "popular") o, sencillamente, se queda en el terreno de lo ideal o de lo deseado ("directa", "participativa"). Ocurre con términos propios de la modernidad, ahora desprestigiados, como el “racionalismo”, al que hemos aludido en otras ocasiones, y pasa también con el llamado “humanismo” debido a su carácter positivo a priori (o así lo creemos nosotros, en espera de críticas más profundas y fundamentadas). Como primera declaración de intenciones, diremos que consideramos al humanismo como parte también, al igual que el racionalismo, del código genético del anarquismo (y no únicamente como una tendencia dentro del mismo); naturalmente, como ocurre con todas las características libertarias, con una amplitud de miras que tratará de ir más allá de cualquier otra tendencia en su afán por buscar la emancipación.

sábado, 3 de septiembre de 2016

La revisión constante de las creencias

Hay quien ha definido la creencia como una especie de mapa, que llevaríamos grabado en nuestro interior (en mi opinión, y en nombre de la libertad, más producto del ambiente que de la genética), que nos conduce en el mundo para hallar una mejor satisfacción de nuestras necesidades. Así, dicho mapa no nos dice necesariamente cómo son las cosas, sino que nos muestra formas de conducta adaptadas a esas necesidades personales en el ámbito de una realidad percibida por la experiencia. Habría que objetar, frente a todo determinismo, que dicha definición es posible que sea muy correcta, pero que dicho mapa es, o debería ser, modificable en función del conocimiento, desarrollo, experiencias, etc. Es decir, si de alguna manera nos vemos condicionados por nuestra necesidades, algo muy humano, estas deberían cambiar y ser revisadas constantemente si de verdad creemos en el cambio y la evolución. Si recuerdan ustedes aquella campaña atea de hace unos años, que invitaba al creyente a olvidarse de la gran deidad y a relajarse, es un ejemplo perfecto. Si se esfuerzan en inscribir en nuestro mapa interno, de la forma que sea, una idea absurda, nuestros deseos y satisfacciones, toda nuestra vida, se ven condicionados por ello con toda suerte de dificultades que nos hacen caer, precisamente, en fuentes externas. La respuesta primera es, tal vez, "relajarse" para observar un horizonte amplio en la vida exento de creencias inamovibles (que siempre, tengan o no un origen sobrenatural, resultan perniciosas).

sábado, 27 de agosto de 2016

Entrevista al líder espiritual Padek Koprowski

Ofrecemos una entrevista, que tuvimos la posibilidad de realizar, de forma algo inexplicable dada nuestra modestia mediática, a Padek Koprowski; no necesita presentación, se trata de uno de los líderes espirituales más prestigiosos en la actualidad, cuyas teorías espirituales vincula a la medicina alternativa fusionando, o pretendiendo hacerlo, factores de la cultura oriental y occidental en un batiburrillo notable.

¿Puede decirnos cuál es su visión del mundo y de la existencia humana?
En realidad, el mundo no existe. Existe nuestra consciencia, es ella la que construye el mundo y el universo entero.

No sé si le he entendido bien, perdone, tal vez deba ampliar un poco esa visión…
Todo se resume en que el mundo está en nosotros. Aunque nuestra percepción nos engañe a un nivel superficial, nosotros no existimos en el universo. Mi mente proyecta a mi cuerpo y de este proyectamos el mundo. Somos una conciencia que experimentamos para dar lugar a las formas físicas y a los fenómenos.

sábado, 20 de agosto de 2016

La búsqueda de aprobación y dependencia de los demás

Si uno sabe algo de psicología social, comprenderá hasta qué punto nos nuestro comportamiento se ve condicionado en sociedad. Particularmente, es algo que digno de reflexión, e incluso debería obsesionarnos un poco, cómo actuamos de una u otra manera dependiendo quién esté presente; cómo se produce, además, esa influencia. Ojo, es algo que nos pasa a todos, por muy conscientes que creamos ser, o por mucho que presumamos de independencia de criterio y de conducta, en mayor o menor medida. Lo que ocurre es que en ciertas personas, y creo que esto puede decirse así, parece algo cercano a lo patológico. No hay que hacer una lectura simplista, las personas no son esencialmente falsas y/o pusilánimes, hay otras explicaciones psicológicas. Además, están las dos posturas extremas: el que se acomoda al pensamiento de grupo y el que tiende a llevar la contraria allá donde se encuentre. Sí, creo que es más común la primera postura. Detrás se encuentra la necesidad, lógica por un lado, terrible por otro, de ser aprobado por los demás.